Oración de la Medalla de San Benito

La Medalla de San Benito es una de las expresiones más conocidas de la devoción benedictina. En su reverso aparece una cruz rodeada por diversas letras. Estas letras no son símbolos secretos: corresponden a las iniciales de antiguas expresiones latinas que proclaman la confianza en la Cruz de Cristo y el rechazo del mal y de la tentación.

La oración puede rezarse al contemplar la Medalla de San Benito, durante momentos de tentación o inquietud, o sencillamente como una manera de renovar nuestra confianza en Dios.

Oración original en latín

Crux sacra sit mihi lux!
Non draco sit mihi dux!

Vade retro Satana!
Nunquam suade mihi vana!
Sunt mala quae libas.
Ipse venena bibas!

Oración traducida al español

Que la Santa Cruz sea mi luz.
Que el dragón no sea mi guía.

Apártate, Satanás.
Nunca me aconsejes cosas vanas.
Es malo aquello que me ofreces.
Bebe tú mismo tu veneno.

Amén.

¿Qué significan las letras de la Medalla de San Benito?

En los cuatro ángulos de la cruz aparecen las letras:

C. S. P. B.
Crux Sancti Patris Benedicti
La Cruz del Santo Padre Benito.

.

Sobre los brazos de la cruz encontramos:

C. S. S. M. L.
Crux Sacra Sit Mihi Lux
Que la Santa Cruz sea mi luz.

N. D. S. M. D.
Non Draco Sit Mihi Dux
Que el dragón no sea mi guía.

.

Alrededor del reverso aparecen:

V. R. S.
Vade Retro Satana
Apártate, Satanás.

N. S. M. V.
Nunquam Suade Mihi Vana
Nunca me aconsejes cosas vanas.

S. M. Q. L.
Sunt Mala Quae Libas
Es malo aquello que me ofreces.

I. V. B.
Ipse Venena Bibas
Bebe tú mismo tu veneno.

.

Finalmente, sobre la cruz suele aparecer la palabra:

PAX — Paz

La Confederación Benedictina identifica estas mismas inscripciones y señala que la cruz constituye el elemento dominante del reverso de la medalla.

¿De dónde proviene esta oración?

La devoción asociada a la Cruz de San Benito tiene una larga historia. Una de las pruebas documentales más importantes es un manuscrito conservado en la abadía benedictina de Metten, Baviera, fechado en 1415. Cuando fue localizado en el monasterio en 1647, permitió comprender el significado de unas letras que aparecían acompañando representaciones de la Cruz y de San Benito.

La medalla que hoy conocemos con mayor frecuencia es la llamada Medalla Jubilar de San Benito, acuñada en Montecasino en 1880 con motivo de la conmemoración de los 1,400 años del nacimiento tradicionalmente atribuido a San Benito.

Por ello, es importante distinguir entre San Benito, que vivió entre los siglos V y VI, y la forma de la oración y de la medalla que se desarrolló posteriormente dentro de la tradición benedictina.

¿Para qué se reza la oración de la Medalla de San Benito?

Esta oración expresa una decisión profundamente cristiana: elegir la Cruz de Cristo como luz y rechazar aquello que nos aparta de Dios.

Puede rezarse en momentos de tentación, miedo o inquietud; al comenzar el día; antes de salir de casa; cuando queremos recuperar la paz interior; o simplemente como una breve profesión de confianza en Cristo.

No es necesario estar frente a una medalla para rezarla. La medalla es un signo que puede ayudarnos a recordar aquello que expresa la oración, pero la confianza del cristiano está puesta en Dios, no en el objeto.

¿La Medalla de San Benito es un amuleto?

No.

La devoción católica no atribuye a la medalla un poder mágico propio. El Catecismo explica que los sacramentales son signos sagrados instituidos por la Iglesia y que las bendiciones, incluidas las de objetos, orientan al creyente hacia Dios. También aclara que los sacramentales no actúan de la misma manera que los sacramentos, sino que disponen al creyente para recibir la gracia y cooperar con ella.

Por eso, llevar una Medalla de San Benito debe entenderse dentro de una vida de fe, oración y confianza en Jesucristo. La propia oración grabada en ella dirige nuestra mirada precisamente hacia la Santa Cruz.

Oración a San Benito para terminar el día

Señor Jesús, al terminar este día pongo en tus manos todo lo que viví, lo que hice bien y también aquello en lo que fallé.

Gracias por acompañarme en cada momento. Dame descanso, paz en el corazón y serenidad para confiar en Ti.

Por intercesión de San Benito, protégeme durante esta noche, aparta de mí el miedo y la inquietud y ayúdame a despertar mañana con un corazón dispuesto a buscarte de nuevo.

Que tu Santa Cruz sea mi luz y tu paz permanezca conmigo.

Amén.

Conoce la Novena a San Benito →