Por Villa Católica || 12 de Septiembre de 2026
México se prepara para vivir un nuevo tiempo especial en torno a una de sus devociones más queridas. El Papa León XIV, a través de la Penitenciaría Apostólica, concedió un Año Jubilar Guadalupano con motivo del 50.º aniversario de la dedicación de la Nueva Basílica de Santa María de Guadalupe y del traslado de la Sagrada Imagen al actual santuario.
El jubileo comenzará el 12 de octubre de 2026 y concluirá el 12 de octubre de 2027, convirtiendo a la Basílica de Guadalupe en el centro de un año de peregrinación, oración y encuentro para miles de familias y fieles.
Pero, ¿por qué se celebra este Jubileo?, ¿qué significa realmente un Año Jubilar y qué relación tiene con los 500 años del Acontecimiento Guadalupano que se cumplirán en 2031?
¿Por qué se concedió este Año Jubilar Guadalupano?
El motivo inmediato es una fecha histórica para la Basílica de Guadalupe.
El 12 de octubre de 1976 fue dedicada la Nueva Basílica de Santa María de Guadalupe y la venerada imagen de Nuestra Señora de Guadalupe fue trasladada al recinto donde permanece actualmente. En 2026 se cumplen 50 años de aquel acontecimiento.
Por esta razón, el cardenal Carlos Aguiar Retes, arzobispo primado de México, anunció la concesión del Año Jubilar Guadalupano por parte del Papa León XIV.
La fecha de apertura también coincide con el 131.º aniversario de la Coronación Pontificia de la Virgen de Guadalupe.
¿Qué es un Año Jubilar?
En la Iglesia católica, un jubileo es un periodo especial dedicado a la renovación espiritual, la reconciliación, la peregrinación y la oración.
Aunque los grandes jubileos universales de la Iglesia se celebran periódicamente, también pueden concederse jubileos particulares vinculados con aniversarios, santuarios o acontecimientos importantes.
En este caso, el centro del Año Jubilar será la Basílica de Santa María de Guadalupe, uno de los principales destinos de peregrinación católica del mundo.
El jubileo no consiste únicamente en recordar una fecha histórica. Para los fieles, representa una oportunidad para detenerse, renovar la vida espiritual y acercarse nuevamente a los sacramentos.

¿Se podrá obtener indulgencia plenaria?
Sí.
Durante el Año Jubilar Guadalupano, los fieles que visiten la Basílica de Guadalupe con devoción y espíritu contrito, participen en un acto litúrgico o dediquen un tiempo a la oración podrán obtener la indulgencia plenaria, siempre que cumplan las condiciones establecidas por la Iglesia.
Entre ellas se encuentran:
- confesión sacramental;
- comunión eucarística;
- profesión de fe mediante el Credo;
- oración por las intenciones del Papa.
La indulgencia puede obtenerse para uno mismo o aplicarse por las almas del Purgatorio.
¿Qué significa una indulgencia plenaria?
Este concepto puede resultar confuso, especialmente para quienes no están familiarizados con el lenguaje de la Iglesia.
El Catecismo explica que una indulgencia es la remisión de la pena temporal relacionada con pecados cuya culpa ya ha sido perdonada. Cuando es plenaria, esa remisión es completa.
Es importante distinguirla del perdón de los pecados.
La indulgencia no sustituye la confesión ni significa que una persona pueda evitar el arrepentimiento. Precisamente por eso, la confesión y la comunión forman parte de las condiciones habituales para recibirla.
La Iglesia también señala que las indulgencias pueden aplicarse por los fieles difuntos.
También te puede interesar
¿Cómo vivir el Año Jubilar Guadalupano en familia y obtener la indulgencia plenaria?
La Basílica se prepara para el inicio del Jubileo
La apertura oficial está prevista para el 12 de octubre de 2026.
Ese día se celebrará la Misa de las Rosas y la apertura de la Puerta Santa, presidida por el cardenal Carlos Aguiar Retes. También se han anunciado momentos de oración, rosarios, actividades conmemorativas y un concierto por el 50.º aniversario de la Basílica.
La propia Basílica lleva meses preparando actividades culturales y religiosas relacionadas con el aniversario de su consagración.
Un Jubileo que también mira hacia 2031
El Año Jubilar Guadalupano de 2026-2027 tiene además un contexto más amplio.
En 2031 se cumplirán 500 años de las apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe a san Juan Diego en el Tepeyac, y desde hace varios años la Iglesia se encuentra preparando ese aniversario.
En 2022 comenzó la Novena Intercontinental Guadalupana, un itinerario espiritual de nueve años impulsado durante el pontificado del Papa Francisco y que culminará precisamente en 2031.
El Papa León XIV también ha retomado este camino. En febrero de 2026 envió un mensaje al Congreso Teológico Pastoral sobre el Acontecimiento Guadalupano, en el que presentó a Guadalupe como un ejemplo de encuentro entre el Evangelio y la cultura de los pueblos.
Así, el jubileo que comienza este octubre no aparece como un acontecimiento aislado, sino como una etapa dentro de un camino mayor hacia uno de los aniversarios religiosos más importantes que vivirá México en los próximos años.

Imagen de Wolfgang Willburger en Pixabay
¿Qué significa este Jubileo para las familias mexicanas?
Para muchas familias, la Virgen de Guadalupe forma parte de recuerdos, tradiciones y momentos muy concretos de la vida: una imagen en casa, una peregrinación, una oración aprendida de los abuelos o la visita anual a un santuario.
Por eso, este Año Jubilar también puede convertirse en una oportunidad para conocer mejor el significado de estas tradiciones y compartirlas entre generaciones.
Para algunas familias significará peregrinar juntas a la Basílica. Para otras, será una ocasión para acercarse nuevamente a la confesión o a la Eucaristía, conocer la historia del Acontecimiento Guadalupano o simplemente recuperar espacios de oración en casa.
La manera de vivirlo puede ser distinta para cada familia.
Un año para volver a mirar hacia Guadalupe
El Año Jubilar Guadalupano comenzará oficialmente el próximo 12 de octubre y se extenderá durante doce meses.
Será una celebración del pasado —los 50 años de la Nueva Basílica—, pero también una mirada hacia el futuro y hacia 2031, cuando México recuerde los cinco siglos del Acontecimiento Guadalupano.
Y quizá ahí se encuentra una de las partes más bonitas de este Jubileo: no se trata únicamente de recordar un edificio o una fecha, sino de volver a encontrarnos con una devoción que ha acompañado a generaciones enteras.
Para muchas familias mexicanas, Guadalupe sigue significando hogar, esperanza y cercanía.
Y durante este nuevo Año Jubilar, habrá una nueva oportunidad para volver al Tepeyac y recordar aquellas palabras que han acompañado durante siglos a millones de personas:
“¿No estoy yo aquí que soy tu madre?”